El gran olvido de Windows 10
Llevo ya unas semanas utilizando a diario Windows 10 Technical Preview y estoy encantado. En realidad ya lo estaba con Windows 8 y Windows 8.1, así que era lógico que un Windows 10 en el que casi todo mejora me convenciese.
La palabra clave de ese último párrafo es ese casi en cursivas. Y lo es porque aun cuando Microsoft parece haber realizado un gran trabajo en muchas áreas, hay otras que no están tan pulidas. Igualar aspecto visual en el área de notificaciones con Windows 10 para móviles es respetable, pero la ejecución (al menos en lo visual) es discutible. También tengo críticas para la nueva herramienta Photos en la que el protagonismo de la interfaz táctil es patente (usarla con ratón y teclado es un tostón), pero si hay una aplicación que vuelve a ser la gran olvidada en esta versión de Windows y en todas las anteriores es, cómo no, el bloc de notas.
Parece mentira que pasen los años y Microsoft no realice mejoras en una herramienta a la que se accede tan frecuentemente. Al menos yo lo hago: puede que sea cosa de viejas costumbres, pero acabo recurriendo al bloc de notas para apuntar para apuntar pequeñas (y no tan pequeñas) cosas.
No creo que a una empresa con esa cantidad de recursos le costara equiparar esta utilidad con otras como la excepcional Notepad++, que es probablemente la alternativa más utilizada por los usuarios -no es difícil convertirla en el editor por defecto en Windows-. Pero ahí sigue el bloc de notas impertérrito, con sus opciones de edición hiperbásicas.
De verdad, Microsoft, dale un poquito de cariño al bloc de notas. Ya se sabe: los detalles importan. Y mucho.