Los faroles de Tim

Los faroles de Tim

Corramos un

estúpido

tupido velo de un vez y dejemos un poco a un lado temas que han generado mucho debate como era de esperar. Vuelvo a hablar de lo que más me gusta y a meter cera a quien más me gusta, claro: a Apple.

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Cambiando ese logo por una manzanita todos pensaríamos que este es un producto muy de Apple, ¿que no?

Y es que últimamente Tim Cook está transformándose en una máquina de decir burradas. Primero empezó con aquello de que los usuarios ya no necesitan ni un PC ni un portátil teniendo ahora el iPad Pro. A los buenos argumentos de Eduardo Archanco acabé contestando en Xataka tras "analizar los análisis" aquí. Luego soltó lo de que el Surface Book es un producto "aguado" ('diluted', creo que esa sería la traducción más apropiada), una definición absurda para un equipo que en muchas cosas es excepcional y que podría haber salido perfectamente de la factoría Apple por construcción y atención al detalle. Envidia cochina, Tim, envidia cochina.

Pero es que en la tercera ya no hay forma de aguantarse. Eso de que Apple "no creerá un dispositivo convergente entre un MacBook y un iPad" merece un post, o dos. El mensaje, como comentaba esta mañana en Xataka (primer post), no es más que una simple estrategia de marketing. A ella se suman en realidad las declaraciones anteriores -curioso, en un medio inglés y otro irlandés, qué cosas- para lograr -objetivo cumplido- que se hable de un iPad Pro que tiene que ganar popularidad como sea. Es la guerra.

A mi el mensaje me suena precisamente a lo contrario. A que Apple tiene bien guardadito, en esos laboratorios secretos impolutos y con decoración tope minimalista (todo blanco Ariel, rollo Jony Ive, quizás con arco iris en las paredes) ese MacBook basado en un Apple A10X en el que además tienen corriendo un OS X compilado para ARM. Vamos con los hechos:

  1. Primeros indicios: No soy el único que lo piensa, ni desde luego la primera vez que lo comento. Una búsqueda rápida me indica que ya en octubre de 2012 hablaba de la amenaza de los procesadores móviles basados en arquitecturas ARM a raíz de un post de Jean-Louis Gasée que ahora da error. En aquel artículo este analista apuntaba al potencial beneficio económico de que Apple fabricara e integrara sus chips ya no en móviles, sino en ordenadores de sobremesa y portátiles.
  2. Quizás el híbrido no llegue...: en marzo de 2014 volvía a hablar del tema y mencionaba las palabras de Federighi que decía aquello de que "Es obvio y es bastante sencillo incorporar una pantalla táctil a cualquier dispositivo hardware, pero ¿ofrece eso una buena experiencia? Nosotros creemos que no". Aquí la explicación de este directivo parece más coherente, y ciertamente puede que Apple no esté pensando en un portátil convertible al uso, lo que daría validez a ese comentario de Cook del que hablaba. Y aún así, falta algo en el catálogo de Apple: tienen móviles, tablets, tablets convertibles (iPad Pro), portátiles, todo-en-uno y sobremesas. A ver, ¿qué es lo que falta? Exacto: portátiles convertibles (tipo Surface Book, vaya). Que por definición, por cierto, tienen pantallas táctiles.
  3. ... Pero sí lo hará el MacBook ARM: agosto de 2014. Gasée retomaba el tema (gran post) y yo le seguía de cerca con un artículo en el que creo que quedaban claros los argumentos a favor de ese MacBook (entonces creí que iba a ser un MacBook Air) basado en un procesador Apple AX, siendo X el número que más rabia os dé. Había razones importantes como el coste, el control o el soporte de los 64 bits, pero había otro singular: el consumo y la eficiencia. Cuando Jobs anunció la transición a micros de Intel en los ordenadores de Apple en junio de 2005 lo hizo con una frase:Los procesadores de Intel tienen un gran rendimiento, sí, pero tienen algo más que es muy importante para nosotros. Tan importante como el rendimiento es el consumo de energía, y la forma en la que observamos esto es el rendimiento por vatio.Aquí Jobs comentó cómo la superioridad de Intel frente a los PowerPC era absoluta, y precisamente eso podría ser un factor de futuro para ese salto a arquitecturas ARM. Aquí debo hacer inciso para incluir enlace más que interesante a un artículo que precisamente publicaban en Engadget hace poco. Nos decían allí que el chip del iPad Pro "no era para tanto", y citaban las palabras de Patrick Moorhead, un analista conocidillo que avisaba de que los análisis que estaban apareciendo y en los que aparecían benchmarks como Geekbench no significaban demasiado porque estaban orientados a escenarios móviles, no a aplicaciones de escritorio. Tampoco le daba mucha importancia el rendimiento de la GPU, diciendo que en realidad ahí PowerVR era la responsable de toda la magia y señalaba que esa tecnología que licencia Apple también la licencia Intel en sus Atoms.Veamos. El Atom Z3590 de 22 nm es el más potente actualmente, y cuenta con una GPU que funciona a 457 MHz de base pero puede ser forzada a 640 MHz. Es tan nuevo que no encuentro benchmarks, pero sí he visto los del Atom Z3580, muy parecido y que integra ASUS en su Zenfone 2. En Geekbench 3 da 903/2.789. ¿Cuánto da el Apple A9X del iPad Pro? 3.233/5.498. Chúpate esa, Moorhead, por mucho benchmark sintético para móviles que nos quieras endiñar. Su frase de que no ve beneficios claros en ese cambio de arquitectura en sus MacBooks se cae por su propio peso, porque hay muchísimos beneficios, como ya he mencionado, pero es que está como decía el del control. Y Apple es muy fan del control. Súper fan. La más fan que hay.
  4. Apple como empresa de semiconductores: luego llegaba el análisis de Seeking Alpha al que también hacía yo referencia hace unos meses, en abril de este año. En él, otro dato potente: que en la industria de los semiconductores solo tres empresas (Intel, Qualcomm y Texas Instruments) superaban en volumen de negocio a Apple, que además (lógicamente) era la que más estaba creciendo en ingresos año tras año gracias a las prodigiosas ventas de sus samrtphones y de sus tablets (que ahora ya no se venden de forma tan prodigiosa). Otra ventaja más de que fabriquen sus propios chips.
  5. OS X, iOS: esta es mi principal duda. Estoy seguro de que el MacBook basado en ARM llegará más temprano que tarde. Lo que no tengo tan claro es con qué sistema operativo llegará. Lo comentaba en Xataka: creo que en ese labo secreto con cojines para meditar y barra libre de té del Himalaya llevan tiempo usando OS X en ese prototipo del MacBook con procesador ARM, pero claro, aquí hay un problema fundamental: que las aplicaciones nativas de OS X están preparadas para x86. Trasladarlas parece complicado y además necesitan a los desarrolladores, así que por aquí, problemas. Si ahora nos vamos al lado opuesto, imaginad que ese MacBook corriera iOS como lo está haciendo el iPad Pro: muy bien por un catálogo de aplicaciones nativas que no hay que retocar... salvo por el hecho de que no están preparadas para una sesión de escritorio tradicional como han apuntado todos los que han probado el iPad Pro. Trabajar con iOS en una diagonal del 12,9 pulgadas es "raro", dicen. Así que habría que readaptarlas todas también, y también mejorar muy mucho la gestión multitarea para ese "modo escritorio" al que tendría que adaptarse iOS. Personalmente prefiero OS X, pero reconozco que con una App Store tan poderosa en sus móviles y tablets aquí tenemos un punto en el que iOS podría aprovechar su ventaja. No lo ha hecho en el iPad Pro, desde luego, pero podría hacerlo en el futuro. No sé.
  6. Convergencia: Otro de los temas candentes tras la llegada de Windows 10 y el cumplimiento de esa promesa de que el smartphone al fin se podría transformar en un PC. Primero fue Microsoft y ahora parece que en Google están preparando ese movimiento. Apple dice que nones, que sus sistemas operativos hacen cosas distintas y que "no tenemos intenciones de mezclarlos". Y sin embargo hay una clara iosificacion de OS X, mientras que a iOS le han llegado cositas como el Snap para poder trabajar con dos ventanas simultáneamente en pantalla. Curiosamente Handoff y Continuity, que parecían ideas originales para que ambos ecosistemas "se fusionaran virtualmente" sin necesidad de hacerlo realmente, no han pasado de meras ayudas ocasionales para quienes quieren ver la llamada del móvil en la pantalla del iMac y cosas por el estilo. Nada especialmente destacable que yo sepa en este apartado, y aquí Apple se está quedando atrás. Sus smartphones también deberían poder usarse como PCs, y por eso aquí tenemos otro curioso valor más para ese hipotético dominio absoluto de iOS en lugar de OS X.

Muchos indicios para quitarle hierro a las declaraciones de Cook, que puede que tenga razón en el fondo. Quizás no veamos un MacBook con pantalla táctil después de todo. Y sin embargo, con tanto jugar al despiste -nada de stylus, nada de iPads pequeños, nada de iPhones grandes- nos ha demostrado que a Apple le gusta aquello de donde dije digo, digo Diego.

Veremos cómo se da 2016. La cosa promete.