El OnePlus X es el Nexus que todos queríamos
Aquí está el post que quería sacar hoy justo antes de dar el salto a la fama. Porque si hay un smartphone que se merezca un post estos días, ese es el OnePlus X. Se venía hablando de este tercer terminal del fabricante desde hace tiempo, pero todos prestábamos mucha más atención a un OnePlus 2 que, la verdad, nos dejó un poco fríos.
Aun con alguna novedad destacable como el lector de huella dactilar, todo parecía más bien normalito en ese terminal porque algún lector me preguntaba hace poco. Tras leer análisis coherentes como el de The Verge la cosa no me convencía: el puerto USB-C era más bien de palo (ninguna ventaja salvo por el conector reversible), la cámara parece ser mediocre, y el citado lector de huella es según el análisis lentorro.
Por contra, este OnePlus X parece acertar en casi todo. A falta de un buen análisis todo promete, pero sobre todo lo hace por el precio. Por 100 dólares menos de lo que cuesta su hermano mayor contamos con un terminal más compacto (las 5 pulgadas son casi ideales), una pantalla en la que debuta la tecnología AMOLED y una cámara que veremos cómo se porta pero que es lo único que podría condicionar mi recomendación a estas alturas.

Porque el diseño mola, la batería tiene también buena pinta y aun con 16 GB de almacenamiento la ranura MicroSD dará margen en ese apartado. En 9To5Google lo han puesto por las nubes y han hecho un vídeo bastante bueno, aunque en tema vídeo no os perdáis la soltura de Marques Brownlee que además ha recalcado aquello de que
Cheap phones are getting good. Good phones are getting cheap.
Una buena frase que en realidad es cierta desde hace tiempo y que yo llevo también defendiendo por aquí y en las guías de compras. Por cierto, la guía de compras de móviles está al caer, pero quiero hacer algo más ambicioso de lo normal, así que paciencia, por favor.
Como decía, este teléfono parece demostrar todo eso: que si necesitas un buen teléfono no necesitas gastarte 600 dólares. Vale que no tiene lector de huellas dactilar y que la cámara probablemente sea como mucho de notable -ahí es donde los Nexus 5 ganan- pero esas mejoras tienen un precio.
Por cierto, como siempre malas noticias para los usuarios españoles, que tendrán que pagar el pato de la paridad euro-dólar y el tema impuestos, aunque esta vez de una forma casi comedida visto lo que hacen otros fabricantes. 249 dólares allí, 269 euros aquí. El problema es que el OnePlus 2 cuesta 339 euros y la diagonal de 5,5 pulgadas, el lector de huellas o el conector reversible pueden ser argumentos válidos por esos 70 euros de diferencia.
Lástima de precio, caray. Siempre igual. Pero el Moto G (2015) cuesta 199 euros y casi parece de juguetillo comparado con el OnePlus X. Antes hubiera sido recomendación segura en ese rango. Ahora os diría que no seáis tacaños e invirtáis 70 euros más. A falta como digo de tocarlo o al menos de leer los análisis, no creo que lo lamentéis jamás. Si estáis en la tesitura, ahí queda eso.
