¿Podrá salvar el iPad Pro al iPad?

¿Podrá salvar el iPad Pro al iPad?
ipadpro

Mi depurada técnica de lectura en diagonal me permite descartar adjetivos rápidamente en las notas de presa. Ni me entero de que existen, algo que forma parte de mi formación como periodista tecnológico. Así que tengo que esforzarme mucho para darme cuenta de que en el texto se utilizan calificativos como espectacular, revolucionario, o extraordinario.

Pero evidentemente Apple tiene que intentarlo, como también tienen que hacerlo el resto de los fabricantes. Su misión es

hacer del mundo un sitio mejor

vender productos, y es difícil ser neutral cuando te dedicas a eso en tu empresa. Pero es que en Apple deben hacer algo nuevo con los iPad Pro: tratar de relanzar una categoría que está sufriendo mucho.

El iPad Pro es un producto de nicho. Elude ese usuario objetivo que era la familia con ganas de tener un dispositivo multiusuario accesible y se va identifica a sí mismo como una alternativa al portátil de toda la vida. Uno que en realidad es una tableta, pero que curiosamente supera en rendimiento a muchos portátiles del mercado actual. El compromiso es evidente aquí, y hay tres letras que lo definen:

iOS.

Lo curioso del iPad Pro es que valida lo que Microsoft ha hecho con el Surface, pero lo hace tomando esa extraña decisión. Seguro que uno puede ser bastante productivo con iOS, pero esa cabezonería de Apple es irritante. La firma hace que este producto compita directamente con el MacBook y el MacBook Air (o bien en precio o bien en dimensiones), así que uno se pregunta lo normal: ¿Qué es lo que haría que yo me pillase el iPad Pro en lugar de uno de esos equipos?

Solo tengo una respuesta: el Apple Pencil.

No sé si eso será suficiente para salvar al iPad, pero tengo claro que esa característica -el Pencil- llegará al resto de modelos. ¿Por qué va a tener sentido en el iPad Pro y no en el resto de la familia iPad?

Lo tiene, e incluso podríamos decir lo mismo del Smart Keyboard. No obstante pagar 899 euros por la capacidad de dibujar en un tablet híper potente no es algo que recomendaría la mayor parte de las veces. Solo lo veo aceptable para artistas y profesionales del diseño.

Para los demás existen unas cosas llamadas portátiles y/o tablets. Y ya puestos, también están los smartphones. Porque ya sabes: tu próximo PC podría ser precisamente eso, un smartphone.