Los tres pecados del Dell XPS 13

Los tres pecados del Dell XPS 13
dellxps1-incog

Mira que le tenía ganas al Dell XPS 13. Lo dejé claro cuando lo anunciaron durante el mes de enero, y fui persiguiéndolo durante semanas. Les pedí a mis jefes en Xataka que me dejaran a mí hacer aquel profundo análisis, y eso sirvió para acabar de decidirme. La era del MacBook Air había acabado, y el 27 de abril se iniciaba la era del Dell XPS 13. Me las prometía muy felices.

Algunos de mis patrones en la campaña de Patreon -sigue creciendo, ya son 32 que aportan 76 dólares/mes– me habían pedido desde hace tiempo una reflexión sobre el Dell XPS 13 tra estos primeros meses de uso, y me resistía a darla por dos razones. La primera, que acabé algo cansado tras investigar tanto sobre el portátil y plasmar el resultado en Xataka.

La segunda, mucho más importante: la decepción.

Trabajo todos los días con el Dell XPS 13. A todas horas, continuamente. Eso me hizo plantearme la compra de la Docking Station de Dell, un accesorio que cuesta un congo (215 euros) y que en realidad no me hacía falta. Conecto el portátil en modo barato, es decir, aprovechando los puertos a tope. La imagen, y la explicación:

dellxps13

Tengo conectado el Dell de forma normal a la corriente, al cable mini DisplayPort y a la cadena de audio (minijack 3,5 mm). Pero además ocupo sus dos puertos USB 3.0. Uno con el adaptador Unifying (justo no sale en esa imagen, porras) de Logitech para usar mi teclado, un Logitech K800, y mi ratón, el MX Master, y el otro para conectar un hub USB de HooToo (vaya, ya no está disponible) con tres puertos USB 3.0 y un Gigabit Ethernet. Este último, por supuesto, lo tengo enchufado siempre al switch GbE que a su vez está conectado al NAS y, por supuesto, al router de casa.

Eso me resuelve mis necesidades ya que no suelo conectar y desconectar demasiado el equipo, y no necesito conectarlo a más monitores, por ejemplo. Todo correcto, ¿verdad? Pues no.

Y no es correcto porque a estas alturas de la película, con un producto que lleva nueve meses en el mercado, Dell me ha demostrado ser una empresa con un servicio de atención a su comunidad de usuarios y clientes bastante deficiente. Tres son los grandes pecados de este Dell XPS 13 que se ha convertido en un producto sin apenas encanto para mí.

El touchpad

Lo comentaba en el análisis de Xataka, y lo confirmaba poco después en este blog. Windows y los touchpads tienen una relación bastante lamentable. He probado unos cuantos portátiles a lo largo de toda mi carrera, y ninguno de los touchpads que he probado -ninguno, insisto- se acerca a la experiencia de uso que ofrecen los trackpads de los MacBook.

touchpad

Es una realidad que era patente desde hace años, pero que parece que podía solucionarse con el Dell XPS 13 y su “touchpad de precisión”. Microsoft se ha inventado ese término en Windows 10 para identificar a touchpads que cumplen estrictas especificaciones de construcción y diseño, y que teóricamente deberían proporcionar una experiencia mejor, más unificada, y con mayor soporte de gestos.

Pero eso no es así. Ni de lejos. El touchpad del Dell XPS 13 inició su andadura repleto de problemas, pero a estas alturas muchos usuarios seguimos sufriéndolos. En el hilo del foro de soporte hay 20 páginas de mensajes en los que todo tipo de personas se quejan de todos esos problemas. Yo, sinceramente, he acabado odiando este touchpad. No soporto el molesto lag (haces scroll y el touchpad no responde hasta unos preciosos milisegundos después), y tampoco logro configurar a mi gusto el scroll vertical, que desplaza o mucho o muy poco, que no frena con la rapidez que quiero si me paso de largo, y que es especialmente tortuoso de usar.

¿Se puede usar el touchpad de este portátil? Desde luego. El problema es que cuando uno ha probado otras cosas, tener que limitarse a esto es un decepcionante. Afortunadamente el 95% del tiempo uso el portátil como PC de escritorio y tiro del ratón. Pero eso, claro, no es excusa.

El extraño caso del monitor externo

En esas sesiones de trabajo intensivas hago uso de mi también recién estrenado BenQ GW2765HT, un monitor 1440p de 27 pulgadas que tiene su historia (en dos partes, una y dos) y con el que por lo general estoy muy contento.

xps13-2

El problema del que estoy hablando no creo que sea del monitor, de hecho. Conectar el Dell XPS 13 por el puerto mini DisplayPort al puerto DisplayPort (completo) del monitor es un poco lotería. Unas veces conecta y funciona, y otras no.

Es, que yo sepa, problema de los controladores de Dell, que al fin y al cabo son los de Intel. Da igual que tenga instalados los más modernos para la GPU Ingel HD Graphics 5500 integrada en el SoC. Da igual que reinicie el ordenador, o lo apaque del todo y lo encienda, o desconecte cosas para luego conectarlas. No logro saber reproducir el problema, pero el caso es que el Dell XPS 13 no funciona bien con el monitor externo: a veces no se detecta la señal.

Probaría instalando una distro Linux de nuevo para ver si efectivamente con otra plataforma la cosa cambia, pero me da una pereza enorme. Creo que el problema reside en los modos de suspensión e hibernación del XPS 13, que no están bien soportados y que hacen que el puerto mini DisplayPort aparentemente quede totalmente KO tras recuperarse de uno de estos modos, pero como digo, no logro estoy seguro, porque incluso apagando del todo e iniciando en frío tras esos problemas sigue sin haber señal.

La única solución pasa por lo visto por usar un rato el PC, conectado por DVI, y tras trabajar con él como venía haciendo antaño, volver al XPS 13 cuando me acuerdo. Es como si el Dell se diese cuenta de que efectivamente hay un monitor externo conectado, lo cual, de nuevo, me hace plantearme de quién es el problema. ¿No será del monitor? No soy el único sufriendo ese comportamiento errático, y pasa con otros equipos con el HD 5500 por lo visto, así que asumo que la historia viene por ahí.

¿Por qué sigues bufando?

Es menos importante, pero igualmente molesto a estas alturas. De hecho lo de los ventiladores que bufaban continuamente hizo que devolviese el Dell XPS 13 de pruebas inicial en Xataka. Una revisión de la BIOS (van 5 en nueve meses, mala señal) corrigió el problema, pero lo cierto es que no del todo.

xps13-3

Actualmente el portátil funciona con normalidad la mayoría del tiempo en esta faceta y el ventilador solo salta cuando le meto algo más de caña al equipo. El problema es que de cuando en cuando, sin que parezca lógico, empieza el bufidito. No exagerado, desde luego, pero empieza con una sesión de Chrome en la que quizás tengo alguna pestaña más de lo normal o algo de vídeo web.

Eso me pasaba en el MacBook de finales de 2010. Pero era con hardware de finales de 2010, así que casi cinco años después uno esperaría que el hardware ya no daría estos problemas. Pero los da.

Pecadillos extras

A estos pecados se le unen otros pecadillos curiosos para mí, como el del teclado, cuyos atajos son bastante más incómodos ergonómicamente que los que existían en el MacBook. Es algo solucionable con utilidades de terceras partes, supongo, pero no lo he llegado a probar.

dellxps13-3

Y sin embargo, me resulta incómodo hacer muchas cosas que están más cuidadas en el MacBook. No se trata de una cuestión de acostumbrarse, cuidado: hablo desde la experiencia. Medio año después me sigue costando trabajo hacer cosas chorras como bajar y subir el volumen, o bajar o subir el brillo de pantalla. En este caso ocurre que estas funciones las activo con la tecla Fn (porque me gusta tener el Alt+F4 para cerrar ventanas a mi gusto), pero creo que voy a volver al comportamiento anterior en la BIOS, donde se configurar esa activación permanente o no de las funciones alternativas de las teclas F1-F12.

Ahí entraríamos en la discusión sobre qué atajos son mejores, pero ergonómicamente creo que es mucho más cómodo cerrar aplicación en Mac (Cmd+q) que en Windows (Alt+F4), y lo mismo ocurre con lo situar el cursor al inicio o final de línea, que se hace igual en ambos (Fn+ <- o Fn + ->) pero que cambia por el estúpido detalle de que la tecla Fn es la que está más a la izquierda en los MacBook. En los portátiles Windows esa posición está reservada para la tecla Ctrl, así que de nuevo, quizás debería cambiarlas en mi teclado. Pero me molesta.

Luego están minucias. Como esa webcam situada en una posición maldita, que hace imposible esconder la papada y que muestra una perspectiva rara del interlocutor, o el hecho de que haya una tecla de desconexión de redes inalámbricas que uno pulsa más de lo normal al querer subir o bajar el brillo. Ays.

Conclusiones: así no, Dell

No puedo mentir: seis meses después, mi Dell XPS 13 es un portátil decepcionante. Pagar 1.000 euros por un equipo y que aparezcan este tipo de problemas es inadmisible. Tenía una razón fundamental para abandonar el MacBook Air: trabajar desde un portátil Windows y centralizar todo mi flujo en este entorno. Y aunque como equipo de escritorio se comporta (gracias al ratón y teclado externos, que tiene miga), no lo hace como portátil.

xps13-4
En la foto todo mola mucho. Pero una foto es solo eso. Una foto.

No sé cuánto durará esta particular relación, pero tengo claro que esta ha sido una mala inversión. No modificamos notas de productos en Xataka a posteriori -algo que deberíamos hacer tras las pruebas de uso prolongado- pero habría que hacerlo. Le concedí un 9,0 al Dell XPS 13, y no se merece esa puntuación. Ni de lejos.

La cosa se agrava más cuando uno descubre que algo raro está pasando en Dell. He tratado de lograr acceso a respuestas a estos problemas como periodista tecnológico, y la respuesta ha sido prácticamente nula tanto en el caso de Dell como en el de Microsoft -que también debe tener su parte de culpa-. Y si yo fracaso y tengo ciertas ventajas, no puedo ni imaginar lo que puede ocurrir en el caso de los usuarios normales.

O sí. Hace unas semanas un lector de Xataka me mandaba un correo para pedirme mi opinión sobre los problemas que estaba teniendo con la instalación de Windows 10 en su Dell XPS 13. Su particular historia de terror está más o menos narrada en los foros de soporte de Dell -él usa el alias  ‘XPS13_user_‘- pero quiso contarme el desenlace por correo. Os tengo que resumir ese mensaje, porque daría para un nuevo post: el servicio de soporte de Dell en España es una basura. Sencillamente, es así. Este usuario tuvo que acudir al servicio de Estados Unidos (menos mal que se manejaba en inglés) para que le dieran, entre otras cosas, la clave de activación que se negaban a darle inicialmente aún teniendo un equipo con licencia OEM integrada.

En realidad en todos sitios cuecen habas y es fácil hablar de estas historias de terror para todo tipo de productos y todo tipo de empresas, pero lógicamente este es mi blog, y Dell es la empresa en cuestión. Las críticas van hacia ella, pero son extensibles hacia la mayoría de servicios de soporte que existen en nuestro país, y que son asignatura pendiente absoluta para grandes y pequeñas de este segmento.

Resulta además especialmente sospechoso que Dell ya apenas venda modelos del Dell XPS 13. Me han llegado consultas de lectores que no veían disponible el que yo me compré (pantalla FHD, Core i5, 8 GB RAM, 256 GB SSD), y una vez tras otra me lanzaba a confirmarlo: actualmente Dell solo vende un modelo (uno) a 1.649 euros. Eso es todo. ¿Problemas de stock, u otra cosa?

Da igual. Tenga o no más modelos, mi mensaje es el mismo. Y ahora es cuando los fanboys me van a saltar con lo del “te lo dije” o con “ahí es donde se demuestra la atención a los detalles de Apple” o cosas por el estilo. Muchas probablemente ciertas, pero tenía que vivirlo por mí mismo a pesar de haber reconocido aquí hace poco al MacBook Air como el mejor portátil de la historia. Así que ya lo sabéis.

No compréis un Dell XPS 13.


Si os ha gustado el post, quizás queráis apoyar al blog con una contribución. Acabo de cambiar a una cuenta empresa para aprovechar la tarifa de micropagos de PayPal (5% + 5 céntimos por transacción), que es más adecuada que la habitual.

paypal

Esa comisión se resta de lo que queráis aportar, así que no tenéis que preocuparos más por el tema (ni yo tampoco).

Hasta que decida el formato final de los micropagos que quiero implementar, aquí tenéis esa opción, aunque para mi es especialmente importante eso de que apoyéis desde Patreon y penséis en esa suscripción mensual como una invitación a un café… si os apetece, claro. ¡Gracias a todos!