¿Por qué no te actualizas a Windows 10?
Hoy estoy un poco alucinado con una nueva sorpresa en The Unshut, que además de aparecer dos veces más en Techmeme (¡van cuatro!, ayer salí por esto y hoy por esto) ha sido parte de un artículo en ComputerWorld en el que citan mis palabras al lado de las de gente como John Gruber o Kevin Tofel. Ahí es nada.
Pero centrémonos, aunque lo hagamos hablando de un tema que precisamente tocaba en inglés hace un rato. Se trata de lo de la decisión de Microsoft de no permitir la preinstalación de Windows 7/8/8.1 en equipos que los fabricantes vayan a vender a partir del próximo 31 de octubre de 2016. Si pretendéis encontrar un PC o un portátil con esas alternativas, tendréis que comprarla antes de esa fecha.

Es como decía en mi cada vez más querido blog en inglés una forma interesante de hacer que la cuota de mercado de Windows 10 gane algunos enteros. No es el primer intento de los de Redmond por impulsar esa actualización, y de hecho las técnicas han sido últimamente un poco "sucias". Lo de descargar todo lo necesario para la actualización en segundo plano y sin que lo supiéramos era ya preocupante, pero ahora han aparecido herramientas que precisamente bloquean esos intentos de que la campaña para actualizar a Windows 10 tenga éxito en nuestra bienamada máquina con una versión anterior de Windows.
Y aquí llega mi pregunta. ¿Por qué la gente no actualiza pudiendo hacerlo? ¿Qué tiene de malo Windows 10? Lo dije y lo repito: es de lejos la mejor versión de Windows de la historia, y no lo es solo por las mejoras visuales y de usabilidad (menú de inicio, aerosnap más potente, escritorios virtuales, notificaciones, Cortana), sino por ese nuevo paradigma en el que tanto el sistema como las aplicaciones son universales.
No acabo de entender qué está ocurriendo, y en The Unshut lanzaba tres potenciales argumentos:
- No hay percepción de mejora: en cierto sentido sí es verdad que Windows 10 parece un más de lo mismo, sobre todo si uno viene de Windows 7, un sistema operativo que desde luego es para muchos el mejor de la factoría de desarrollo de Redmond. Pero es que Windows 10 es todo lo que es Windows 7 y mucho más, así que, ¿de quién es el fallo? ¿De Microsoft por no comunicar bien esas ventajas? ¿De los medios por no contarlo tampoco bien?
- Me da miedo tocar: puede que a mucha gente a la que le ha salido la notificación para actualizar simplemente no se sienta con fuerzas o ganas para afrontar la actualización por miedo a romper algo. Ya no me funcionará esto o lo otro, no podré usar esto o aquello... Curioso teniendo en cuenta que Microsoft ofrece bastante ayuda en el proceso.
- Resistencia al cambio: esto es lo que suele dejar a la gente con el mismo sistema operativo (cambiad 'sistema operativo' por cualquier otra cosa) que usaban hace años. Por eso precisamente es por lo que la gente sigue usando XP. Porque les funciona, así que, para qué cambiarlo. Difícil argumentar ahí y explicar que 1) de actualizaciones de seguridad nada, 2) de acceder a todas las citadas ventajas de Windows 10 nada o 3) de utilizar Internet Explorer 6 nada. Horror.
Aquí creo que a Microsoft le ha fallado un poco el factor 'Tengo que actualizar porque todo parece mejor", o más bien "tengo que actualizar porque si no va a parecer que no estoy a la última". Y pongo un ejemplo claro: iOS 7.

Si hacéis un poco de memori recordaréis cómo la actualización a iOS 7 fue las más rápidas de la historia de Apple por una razón y por una razón sola: el cambio radical de la interfaz de usuario. Todos querían presumir de aquel nuevo paradigma de diseño que Jon Ive se había sacado de la manga vendiéndolo cual anuncio de a qué huelen las nubes.
Aquel momento hippie multicolor de este chico -que se ganó un Tumblr grandioso por ello- fue lo suficientemente potente para garantizar que la actualización tenía que merecer la pena. Daba igual que iOS 7 fuera o no realmente mejor. Parecía mejor. O al menos, hacía que las versiones anteriores cantasen a rollo démodé. Y eso es lo que probablemente ha fallado en gran medida en Windows 10. Que ocurre justo lo inverso.
es
Pasó tres cuartos de lo mismo con Android 5.0, al que le llegó ese Material Design que lamentablemente solo pudimos catar cuando la fragmentación nos dejó. De hecho aquí Google es maestra en crear expectación y dejar que luego fabricantes y operadoras nos dejen con un palmo de narices: a saber cuándo podré ver Mashmallow en mi OnePlus One, por ejemplo, y eso que es un terminal relativamente reciente. Pero quererlo lo quiero. Aunque solo sea por probar ese Google Now on Tap que parece chulo y que probablemente luego no utilice nada. Es lo que ocurre: que iOS 7 olía a mejoras, que Android 5.0 olía a mejoras, y que Windows 10 huele a lo mismo que olía Windows 7. Así que para qué cambiar.
En Microsoft necesitan a alguien que saque unos fueguitos artificiales de cuando en cuando. Ese es probablemente uno de los grandes fallos de Windows 10.
Y si no lo es, comentad, por favor.
Si estáis en ese conjunto de usuarios que pueden actualizar a Windows 10 (copia legítima de Windows 7/8/8.1),¿por qué no lo habéis hecho?
Si os ha gustado el artículo, quizás queráis aportar. Significa mucho más de lo que imagináis. ¡Gracias!
