El OnePlus One de viaje: ¿qué tal se porta la cámara?
Ayer ya hablaba de ese viaje que hice este puente de mayo y que me llevó de gira relámpago por Viena, Praga y Bratislava, pero ya desde que lo hice tenía en mente un post mucho más en línea con la temática tradicional de Incognitosis que el de ayer. De hecho una de las pequeñas pruebas tontas era utilizar una aplicación de contador de pasos para ver cuánto andábamos cada día, algo que siempre me provocaba curiosidad. El resultado, aquí abajo, no está nada mal


El caso es que el verdadero tema del post de hoy era casi inevitable: comprobar si la cámara de fotos del OnePlus One podía comportarse decentemente como única cámara de viaje. Los que me conocen ya saben que soy todo un wannabe de fotógrafo, y aunque al final eso sirva para una sola cosa -fotógrafo oficial de viajes y eventos familiares- la afición está ahí, intacta. Mi Canon 500D (T1i) sigue cumpliendo a pesar de tener ya un tiempo pero lógicamente es mucho más cómodo llevarse un simple móvil y hacer sacrificios en cuanto a calidad. La pregunta es clara:
¿Son esos sacrificios muy grandes con el OnePlus One?
Ya había leído análisis previos de esa capacidad fotográfica, así que todos los astros se alinearon y me limité a utilizar el OPO como si llevara conmigo una cámara de fotos convencional. De hecho ni siquiera me descargué ni compré aplicaciones para controlar parámetros avanzados: utilicé la aplicación de fotos de CM12S. Por cierto, la actualización OTA saltó durante el viaje, ya tengo Lollipop aunque al principio me hice el perezoso.
El resultado fue para mi gusto espectacular. Las muestras que incluyo aquí son en realidad recortadas de las imágenes originales, algunas de las cuales están incluidas con los retoques que el propio editor de la aplicación te permite hacer. Ese pequeño estudio de post-procesado de imágenes es otra pequeña joya, sobre todo para quien como yo gusta de toquetear saturación, brillo o contraste (o aplicar algún filtro como el del acabado HDR) para darle un poco más de chispa a las fotos a costa de que estas pierdan cierto realismo. A mi me compensa, pero por si acaso incluyo al final una muestra de foto original y retocada para que comprendáis que a menudo estos cambios -creo yo- merecen la pena.
La conclusión en mi caso es clara: para el 99% de la gente llevar una DSLR o alguna de las nuevas CSC resultará probablemente absurdo cuando con un buen móvil fotográfico -y el OPO dista de ser el mejor- se pueden conseguir imágenes más que decentes. Salvo que seáis unos friquis de la fotografía u os guste llevar el camarote solo por el gusto de poder controlarlo todo -que mola, y yo seguiré haciéndolo de cuando en cuando-, lo de irse de viaje con el móvil como cámara de fotos es una verdadera chulada.